Palmas sanas

Palmas sanas
Amigable con el medio ambiente

viernes, 13 de febrero de 2015

PUDRICIÓN DEL COGOLLO (PC)

Pudrición del Cogollo (PC)

Palma de aceite en proceso de recuperación del complejo infeccioso pudrición del cogollo en estado de cráter, aplicando el protocolo de manejo y control biológico con micro-organismos.
Palma dada de alta de PC
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Palma de aceite dada  de alta de PC
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Control biológico de PC
Aplicación del protocolo de manejo y control biológico del complejo infeccioso Pudrición del Cogollo en la Palma de Aceite con Micro-organismos.
video
Aplicación de Micro-organismos
(Video: Hernando Abril Gelvez)

lunes, 2 de febrero de 2015

CULTIVO DE PALMA DE ACEITE

AGRICULTURA ORGÁNICA

¿Que es la agricultura orgánica?

La agricultura orgánica es aquella que utiliza al máximo los recursos propios del lugar donde se cultiva dando prioridad a la fertilidad del suelo y a la actividad microbiana de diferentes micro-organismos existentes y desechar los recursos no renovables como fertilizantes, plaguicidas, herbicidas sintéticos y labranzas excesivas que afectan nuestro ecosistema y la salud humana.
Buenas prácticas agrícolas
(Fig. Hernando Abril Gelvez)
El futuro de la humanidad depende de nosotros y solo con las Buenas Prácticas agrícolas se garantiza una alimentación saludable y duradera.

BUENAS PRÁCTICA AGRÍCOLAS

Cuando hablamos de buenas prácticas agrícolas nos estamos refiriendo de manera concretas como debemos producir o procesar productos agropecuarios y que estos proceso de siembra, cosecha y poscosecha para los diferentes cultivos cumplan con requerimientos de una producción limpia.
Teniendo en cuenta lo anterior publicaré la cartilla guía del ICA denominada Mis buenas practicas agrícolas para que sea tomada en cuenta por el gremio palmicultor y ser aplicada a todos los cultivos de Palma de Aceite.

"Guía para agroempresarios"

Cartilla ICA
Introducción
Introducción La calidad así como la competencia no es cuestión de trabajos a medias o porcentajes a medias; la calidad para que sea verdadera y haya muestra de ello, sólo se da si todas las personas que hacen parte de la cadena productiva como facilitador, agroempresario, trabajador, consumidor y demás cumplen al ciento por ciento, todas y cada una de las etapas de las Buenas Prácticas Agrícolas - BPA aplicadas en la unidad productiva.
Los buenos resultados y la obtención de productos sanos, frescos y ofertables se dan gracias al recorrido específico, minucioso y responsable de cada uno de los aspectos, de esta manera, tomar la calidad y la aplicación de las BPA como un recorrido es el objetivo de esta cartilla “Mis Buenas Prácticas Agrícolas”.
En la cartilla encontraremos estaciones o puntos temáticos en los que se precisan responsabilidades, participación, información y situaciones que se deben aplicar, registrar o tener un cuidado especial. Debemos recorrer el camino de la calidad, en el que repasar, analizar y finalmente aplicar lo que se presenta en cada punto será la única manera para cosechar la excelencia que es la diferencia y la competitividad a través de las BPA.
Por tanto, es hora de arrancar, la meta de la calidad nos espera.

¡Porque dar garantía de la calidad e inocuidad de las frutas y hortalizas, si paga!
Los invito a que realicemos juntos un recorrido que nos conducirá a través de las Buenas Prácticas Agrícolas y al final nos llevará a nuestra meta que es la producción de frutas y hortalizas con calidad. Veamos, cómo será este camino, siguiendo este diagrama:
¡Espero que juntos podamos lograrlo, muchos éxitos! Iniciemos el recorrido para llegar a la meta que es la CALIDAD de las frutas y hortalizas, y para lograrla, solamente debemos cumplir con TODAS las Buenas Prácticas Agrícolas. Durante este viaje su misión es la de reconocer, aplicar y transmitir los principios básicos de las BPA y como recompensa final usted recibirá los beneficios de hacer las cosas bien y tener muestra de ello.
1. Las Buenas Prácticas Agrícolas
Desde los orígenes de la humanidad, los alimentos fueron producidos para satisfacer las necesidades biológicas que los individuos han manifestado a lo largo de la historia. Por tanto, y por los acelerados crecimientos sociales, la inocuidad surge como la garantía de que un alimento no cause daño al consumidor, cuando éste sea preparado o ingerido de acuerdo al uso que se le dé al mismo.
Como agroempresarios estamos en la obligación de garantizar a los consumidores que las frutas y hortalizas que estamos produciendo no les causarán problemas de salud, por tanto, es nuestra responsabilidad producir frutas y hortalizas inocuas.

Entonces ¿qué consecuencias tiene si no producimos alimentos inocuos?
Nos rechazan las frutas y hortalizas, ¿por qué razones?
  • Por residuos de plaguicidas
  • Por plagas o enfermedades no presentes en los lugares de destino
  • Por patógenos que nos pueden enfermar a nosotros mismos y al consumidor
Disminución en los ingresos por desconfianza de los compradores.
Pero ¿cómo logramos la calidad e inocuidad de las frutas y hortalizas que producimos?
Aplicando los sistemas de aseguramiento de calidad e inocuidad en toda la cadena hortofrutícola.

¿Qué es un Sistema de Aseguramiento de la calidad e inocuidad?
Corresponde a todas aquellas actividades coordinadas, que buscan proporcionar confianza en que se cumplirán los requisitos de calidad e inocuidad de las frutas y hortalizas producidas.
¿Cuáles son los sistemas de aseguramiento de la calidad que debemos aplicar a la producción de frutas y hortalizas?

Producción primaria Cosecha y poscosecha Transformación BPA BPM
  • Buenas Prácticas Agrícolas (BPA): son las prácticas aplicadas en las unidades productivas desde la planeación del cultivo hasta la cosecha, el empaque y transporte del alimento –frutas, hortalizas y bienestar de los trabajadores.
  • Buenas Prácticas de Manufactura (BPM): son aquellas prácticas preventivas utilizadas en la preparación, manipulación, almacenamiento, transporte y distribución de alimentos para asegurar su inocuidad en el consumo humano.
  • Análisis de peligros y puntos de control críticos (HACCP por sus siglas en inglés): es un calidad e inocuidad.
2. Frutas y hortalizas
La responsabilidad que tenemos como agroempresarios es precisamente garantizar que los consumidores reciban alimentos inocuos, sanos y de comprobada calidad, que no contengan sustancias perjudiciales para la salud y que ayuden a mejorar la nutrición de toda la familia.
Como agroempresarios es importante hacer una planeación de lo que vamos a producir con el fin de determinar los factores que pueden favorecer o afectar el éxito de nuestra empresa.
Cuando hacemos la planeación del cultivo podemos decidir si es conveniente o no cultivar desde el punto de vista técnico y económico, por lo tanto, miremos los siguientes aspectos:
  • Conozco los antecedentes de la unidad productiva como historial de cultivos, agroquímicos aplicados, plagas que se presentaron, industrias o producciones pecuarias anteriores, etc.
  • Consigo con Planeación Municipal un certificado sobre el uso de suelo de mi unidad productiva
  • Reviso la calidad y cantidad del agua disponible para el cultivo en mi unidad productiva y pido el permiso de uso de agua a la Corporación Autónoma si lo requiero.
  • Evalúo las condiciones climáticas (temperaturas, humedad, precipitación, etc.) y los recursos de la zona (vías, servicios de salud, disponibilidad de personal para las labores de campo, comunicaciones, etc.)
  • Dibujo el mapa de mi unidad productiva o consigo el plano de la misma para ubicar las instalaciones, los lotes agrícolas y pecuarios, forestales, zonas de conservación, linderos y vecinos, fuentes de agua, carreteras, pozo séptico, etc.)
  • Invierto en el análisis de las características fisicoquímicas y microbiológicas del suelo de mi unidad productiva
  • Busco la asesoría de un ingeniero agrónomo competente en el cultivo que voy a sembrar, con el fin de determinar material de siembra adecuado, fertilización, manejo de posibles plagas y enfermedades, etc.
  • Evalúo las características agroecológicas de mi unidad productiva para determinar si son favorables para el cultivo que voy a sembrar además de los PELIGROS que se pueden presentar (análisis de riesgos).
Este último aspecto es de los más importantes en BPA, puesto que nos ayuda a establecer acciones preventivas relacionadas con el manejo del cultivo.Para que logremos una producción de frutas y hortalizas con CALIDAD debemos dar cumplimiento a estos requisitos y procesos:
3. Peligros
¿Sabemos qué es un peligro?
Un peligro es cualquier agente biológico, químico o físico presente en un alimento, o aquella condición de un alimento que puede ocasionar un efecto nocivo para la salud, un daño al ambiente o una combinación de éstos, creando una situación de emergencia. Por esta razón, es importante reconocer cuáles son los peligros, y tomar las medidas para prevenirlos o corregirlos.
¿Cómo podemos diferenciar estos peligros?
¿Cuáles son los que más afectan la producción del cultivo de las frutas y hortalizas?
Los peligros se diferencian entre físicos, químicos y biológicos.
      Peligros físicos
Para el cultivo:
  • Suelos compactados 
  • Erosión 
  • Inundación 
  • Factores climáticos adversos como el viento con velocidades excesivas; temperaturas muy altas pueden causar golpe de sol o, en el caso contrario, las temperaturas muy bajas pueden romper los tejidos de los cultivos por congelamiento.
Los peligros físicos pueden provocar daños al cultivo, favorecer la presencia de plagas y enfermedades y afectar la productividad del cultivo.
Para las frutas y hortalizas:
  • Metales (anillos, aretes, alfileres, etc.); maquinarias agrícolas (tornillos, tuercas, alambres); vidrio (botellas, bombillos, etc.); plásticos (material de empaque, botellas, bolsos, etc.); madera (tarima, cajas).También existen otros como piedras y huesos.
      Peligros químicos
Contaminación del suelo: uso de grandes cantidades de productos fitosanitarios que dejan residuos y pueden producir efectos a largo plazo sobre cultivos posteriores.
Combustibles o residuos peligrosos contaminantes: por ejemplo, aquellas zonas que fueron utilizadas como parque de vehículos pueden tener un alto grado de contaminación por combustibles. En vertederos y minas pueden existir residuos peligrosos en el subsuelo que contaminan cultivos posteriores o pueden producirse hundimientos repentinos en el terreno haciendo peligrar la vida de las personas que trabajan allí.
Residuos de plaguicidas en las frutas y hortalizas: residuos de fungicidas o insecticidas cuando
se aplican pocos días antes de la cosecha pero no se respetan los tiempos de carencia.
      Peligros biológicos
Plagas, enfermedades y malas hierbas: pueden ser causados por la vegetación natural o por
cultivos adyacentes, y pueden afectar el cultivo y a las frutas y hortalizas producidas.
¿Cómo evitar estos peligros en mi unidad productiva?
Si queremos evitarlos, tenemos que identificar los peligros en el mapa de la unidad productiva tal como aparece en la siguiente imagen:
Unidad productiva
(Imagen: cartilla ICA)
Ahora, ¿sabemos qué tan importantes son los peligros?
Para saberlo, tenemos que determinar el nivel de RIESGO (alto, medio o bajo), es decir, la posibilidad de aparición del peligro para la inocuidad de las frutas y hortalizas, la conservación del medio ambiente y la productividad del cultivo. Veamos, cómo podemos medir el nivel del riesgo:
Nivel de riesgo
Ejemplo: presencia de Salmonella (bacteria que causa intoxicación a quien la consume) o de residuos de plaguicidas en una fruta, por lo tanto el riesgo es alto.
  • Para hacer la clasificación del riesgo, debemos buscar la ayuda del ingeniero agrónomo
  • Después de clasificados los riesgos que contribuyen a la aparición del peligro, podemos prevenir o evitar los peligros.
¿Sabemos prevenir o evitar los peligros?
  • Con ayuda de las acciones preventivas encaminadas podemos disminuir o eliminar los riesgos que contribuyen a la aparición de los peligros.
  • Ejemplos de acciones preventivas:
  • Determino las distancias de siembra del cultivo según las condiciones agroecológicas de la zona
  • Adquiero semillas o material de propagación certi􀏐icado (con calidad, uniformidad genética y libre de plagas y enfermedades)
  • Construyo drenajes que eviten encharcamientos dentro del lote y específicamente en la base de las plantas
  • Hago tratamiento al sustrato para eliminar plagas y patógenos antes de la siembra en vivero.
4. Áreas e instalaciones
Hablar de frutas y hortalizas producidas con BPA, no solamente es cuestión de reconocer su importancia y cumplir con las etapas, otro elemento que tiene un papel fundamental para evitar la contaminación es el mantenimiento de las instalaciones y las herramientas en condiciones adecuadas, y particularmente, ordenadas. Porque, “No es posible hablar de calidad, si no hay orden en la casa”.
Veamos cuáles son las áreas e instalaciones y los equipos, utensilios y herramientas requeridas para producir frutas y hortalizas con calidad e inocuidad.
Debemos revisar si nuestra agroempresa de frutas y hortalizas frescas cuenta con las siguientes instalaciones para cumplir con las BPA:
  1. Baño para los trabajadores con papel higiénico, jabón líquido y toallas limpias para el secado de manos.
  2. Área para el almacenamiento de insumos agrícolas, alejada de mi vivienda, en la que los plaguicidas están separados de los fertilizantes y bioinsumos. Esta área permanece con llave y tiene avisos informativos para prevención de los peligros relacionados con el manejo de los insumos agrícolas, el uso de elementos de protección personal, extintor multiuso en un lugar visible y un kit para usar en caso de derrame que consta de aserrín o arena, recogedor, bolsa y guantes.
  3. Área para dosi􀏐icación y preparación de mezclas de insumos agrícolas
  4. Área de acopio transitorio de frutas y hortalizas cosechadas que cuenta con techo, estibas, canastillas, lavamanos, jabón, mesa y cercado.
  5. Área para el consumo de alimentos y descanso de los trabajadores con canecas para la disposición de basuras.
  6. Área para disposición de residuos donde garantizo que no hay contaminación del alimento, tengo clasificados los residuos en recipientes debidamente tapados y protegidos de aguas lluvias, con iluminación y ventilación adecuada.
Estas áreas debo mantenerlas limpias y ordenadas con el fin de:
  • Evitar enfermedades en los trabajadores
  • Evitar accidentes e intoxicaciones por los insumos químicos
  • Generar seguridad y bienestar para los trabajadores
  • Evitar la contaminación de las frutas y hortalizas que produzco para así garantizar su calidad e inocuidad
Equipos, utensilios y herramientas
Revisemos si todos los equipos, utensilios y herramientas que utilizamos en las labores de campo, cosecha y poscosecha se encuentran en buenas condiciones de limpieza y están organizados, además, debemos tener un programa de mantenimiento y calibración preventivo para cada uno.
No olvidemos que se deben llevar los registros de todas las actividades de mantenimiento y calibración con los procedimientos e instructivos para su manejo, y de esta manera, evitar riesgos de contaminación cruzada, su deterioro o mal funcionamiento.

Las herramientas deben permanecer desinfectadas porque pueden transmitir enfermedades de una planta a otra y contaminar una fruta u hortaliza que esté lista para el consumo.

5. Calidad y manejo del agua
El agua es un elemento de gran importancia para el planeta, porque es un recurso vital para los seres vivos. Aunque todos los seres humanos hacemos uso de ella, no tenemos la conciencia del verdadero valor que tiene y cómo debemos cuidarla.

Si sabemos mantener la calidad y cantidad del agua en la unidad productiva, protegemos el ambiente y contribuimos a producir frutas y hortalizas inocuas.

Programas para obtener la calidad y hacer un buen manejo del agua
En cada unidad productiva debemos tener un plan de manejo de agua que incluya:
  • Cuidar y evitar la contaminación de las fuentes de agua de la unidad productiva
  • Aplicar, mínimo dos veces al año, los análisis fisicoquímicos y microbiológicos del agua para verificar su calidad, según las condiciones del clima (época seca y lluviosa).
¿Cómo podemos proteger el agua de la unidad productiva?
  • Construyendo cercas para prevenir que animales de gran tamaño tengan contacto con ella
  • Evitando arrojar materia orgánica al agua porque su descomposición disminuye su contenido de oxígeno
  • Evitando arrojar en ella plaguicidas o detergentes provenientes de la descomposición de otros compuestos orgánicos
  • Evitando derramar aceites, grasas y otros productos derivados del petróleo
  • Manteniendo el suelo con coberturas para evitar que el agua arrastre sedimentos
  • Midiendo el caudal de agua para riego y utilizando la estrictamente necesaria.
6. Manejo integrado del cultivo (MIC)
El Manejo Integrado del Cultivo es un sistema multidisciplinario que busca aplicar las técnicas, métodos y recursos disponibles que son aceptados para reducir o mantener las poblaciones de plagas por debajo del nivel de daño económico. Todos los componentes de este sistema requieren de una buena orientación que apoye las acciones de manejo que se deben realizar.
La clave de este manejo integrado del cultivo está en realizar las labores en el momento oportuno, de acuerdo con las condiciones agroecológicas de la región y con la asesoría de un ingeniero agrónomo competente que nos garanticen la productividad e inocuidad de las frutas y hortalizas producidas.
Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) que realizamos en cada una de las etapas del cultivo son las siguientes:
a) En el manejo de suelos
b) En el material de propagación
c) En la nutrición de plantas
d) En la protección del cultivo
a) Las BPA en el manejo de suelos
  1.  Hacemos la labranza mínima e incorporamos la materia orgánica.
  2. Hacemos siembras en contorno o a través de la pendiente para formar una barrera que disminuya la fuerza de arrastre del agua y su efecto en la pérdida del suelo.
  3. Usamos distancias de siembra recomendadas según el clima, el cultivo, la pendiente del terreno, el tipo de suelo para facilitar las labores de cultivo, permitir la ventilación y contribuir a reducir problemas de plagas y enfermedades.
  4. Hacemos rotación de cultivos (cultivos anuales) o justificamos cuando no se puedan hacer.
  5. Mantenemos protegido el suelo con coberturas inertes o con arvenses nobles para reducir la aplicación de herbicidas o evitar el movimiento de suelo.
  6. Utilizamos barreras vivas para evitar la erosión.
  7. Colocamos barreras muertas como los sacos con arena o muros de contención, trinchos en guadua o bambú en lugares donde la escorrentía del agua sea muy fuerte.
  8. Cultivamos plantas fijadoras de nitrógeno entre los surcos del cultivo principal si es permitido por el técnico. El uso de leguminosas ayuda a evitar la erosión superficial y contribuye a fijar nitrógeno en el suelo; además, nos genera un ingreso adicional.
  9. Hacemos drenajes en suelos con problemas de saturación hídrica y les hacemos mantenimiento al igual que a los desagues naturales.
  10. Mantenemos un registro de todas estas prácticas.
b) Las BPA en el material de propagación
  • Registramos e identificamos las plantas madres o el campo del cultivo de origen
  • Contamos con certificado de la calidad fitosanitaria de la semilla con la fecha de vencimiento, origen, lote, variedad, tasa de germinación y empresa responsable
  • Disponemos del registro expedido por el ICA del vivero donde se compró la semilla o material de propagación
  • El material de propagación adquirido está libre de signos visibles de plagas y enfermedades.
Si no hay un vivero que produzca la semilla o material de propagación certificado debemos establecer un sistema de propagación para asegurar la calidad teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
  • La vigorosidad de las plantas madres
  • La calidad sanitaria del material
  • Las condiciones de aislamiento del vivero o almácigo.
c) Las BPA en la nutrición de plantas
La fertilización es efectiva para una adecuada nutrición del cultivo cuando:
  • Tomamos muestras de suelo y foliares, gestionamos el análisis físico-químico y tenemos la recomendación de fertilización por parte de un Ingeniero agrónomo
  • Conocemos los requerimientos del cultivo
  • Disponemos de un plan de fertilización con las dosis y las frecuencias recomendadas por el Ingeniero Agrónomo
  • Los insumos agrícolas que utilizamos para la fertilización del cultivo tienen registro otorgado por el ICA y los adquirimos en los almacenes autorizados por esta entidad.

Usando materia orgánica compostada, podemos proteger el suelo física, biológica y químicamente porque:

  • Aporta los nutrientes
  • Aumenta la cantidad y actividad de los microorganismos benéficos
  • Conserva la humedad del suelo por más tiempo
Aumenta la aireación y regula la penetración del agua en el suelo.
La materia orgánica fresca o seca sin compostar es perjudicial para el suelo porque utiliza parte de los elementos nutricionales para realizar su descomposición, impidiendo su disponibilidad para las plantas.
Los abonos orgánicos que usamos tienen estas características:
  • Están registrados ante el ICA y son comprados en los establecimientos autorizados.
  • El abono que preparamos en la unidad productiva tiene registros que incluyen información sobre el origen del material, los procedimientos de transformación y los controles realizados.
  • En la preparación de abonos orgánicos no utilizamos heces humanas tratadas o sin tratar, desechos urbanos sin clasificar ni cualquier otro material que presente contaminación microbiológica, metales pesados u otros productos químicos.

ORIGEN Y EXPANSIÓN.
El origen de la palma de aceite se ubica en las costas del Golfo de Guinea en el África occidental. Se introdujo a la América Tropical por los colonizadores y comerciantes de esclavos portugueses, en los viajes transatlánticos del siglo XVI. Se estableció en San Salvador Brasil.
En el año 1848, la palma de aceite entra a Asia por Java, y se dio comienzo a la más grande expansión por el mundo. En el Año 1932, Florentino Claes, Introdujo la palma africana de aceite a Colombia y fueron sembradas con fines ornamentales.
En el año 1945, se establece el primer cultivo comercial en Colombia, por la United Fruit Company, en la zona bananera del departamento del Magdalena.
LA PALMA DE ACEITE COMO ENTE VEGETAL.
Botánicamente la palma de aceite se conoce con el nombre de Elaeis guineensis. Nombre dado por Jacquin en 1763, con base en la palabra griega elaoin, que significa aceite y guineensis, hace honor a la región de Guinea de donde se considera originaria.
PALMA AFRICANA DE ACEITE (Elaeis guineensis Jacq.).
Palma de aceite (Elaeis guineensis Jacq.)
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
PALMA AMERICANA DE ACEITE (Elaeis oleifera H.B.K.).
Palma de aceite (Elaeis oleifera H.B.K)
(Foto: Internet)
PALMA DE ACEITE (Híbrido OxG).
Palma de aceite (híbrido OxG)
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Características de la especie.
  • Tiene 16 pares de cromosomas.
  • Es una planta monocotiledónea (Su semilla tiene un solo Cotiledón o almendra).
  • Pertenece al orden de las Palmales.
  • Pertenece a la familia Palmaceae.
  • Es una planta Monoica (las flores femeninas y masculinas, se producen independientes, en una misma planta).
  • Es Alógama, pues su polinización es cruzada.
  • Es una planta perenne.
ANATOMÍA Y FISIOLOGIA DE LA PALMA.
Raíces.
Es de forma fasciculada, con gran desarrollo de raíces primarias que parten del bulbo de la base del tallo en forma radial, en un ángulo de 45° respecto a la vertical, profundizando hasta unos 50 cm en el suelo y variando su longitud desde 1 m hasta más de 15 m. Por su consistencia y disposición aseguran un buen anclaje de la planta, aunque casi no tienen capacidad de absorción. Las raíces secundarias, de menor diámetro, son algo más absorbentes en la porción próxima a su inserción en las raíces primarias y su función principal es la de servir de base a las raíces terciarias y éstas a su vez, a las cuaternarias. Estos dos últimos tipos de raíces conforman la cabellera de absorción de agua y nutrientes para la planta. Las raíces secundarias tienen la particularidad de crecer en su mayoría hacia arriba, con su carga de terciarias y cuaternarias, buscando el nivel próximo a la superficie del suelo, de donde la planta obtiene nutrientes.

Sistema radicular de la palma
(Foto: Internet)
Tallo de la palma.
También llamado estípite, es la estructura que comunica las raíces con el penacho de hojas que lo coronan. Contiene en su interior los haces vasculares (Floema y Xilema), por donde circula el agua y los nutrientes.

El tallo de la palma
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
En su parte central alberga el punto de crecimiento o meristemo apical. Las palmas crecen en promedio de 30 a 60 cm por año.
Meristemo apical
(Foto: Internet)
Las bases de inserción de los pecíolos que permanecen vivos durante un largo tiempo, forman gruesas escamas que dan al árbol su aspecto característico. Al morir éstas, caen, dejando el tallo desnudo con un color oscuro, liso y adelgazado, característica que puede apreciarse en plantas muy viejas.
FUNCIÓN del tallo: Conducción de nutrientes y agua hacia órganos.
Hojas.
En condiciones normales las palmas adultas tienen entre 30 y 49 hojas funcionales. Hojas verdes pinnadas (con folíolos dispuestos como pluma, a cada lado del peciolo) de 5-8 m de longitud que constan de dos partes, el raquis y el pecíolo. A uno y otro lado del raquis existen de 100 a 160 pares de folíolos dispuestos en diferentes planos, correspondiendo el tercio central de la hoja a los más largos (1,20 m). El pecíolo muy sólido en su base y provisto de espinas en los bordes, las cuales se transforman en foliolos rudimentarios a medida que se alejan del tallo, presenta una sección transversal asimétrica, con tendencia triangular o de letra “D” y a medida que se proyecta hacia el raquis se va adelgazando, manteniendo siempre muy sólida la nervadura central.
Función: Fotosíntesis y producción.
Hojas de la palma
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
La filotaxia o arreglo de las hojas en el tallo de la palma es muy importante. Las hojas están dispuestas en dos espirales, una que corre de derecha a izquierda, en la cual hay 8 hojas, colocadas entre la que está en la misma linea vertical, otra de izquierda a derecha, con cinco hojas intermedias. Los primordios foliares están separados uno del otro en la espiral genética por un angulo de divergencia de aproximadamente 137.5 grados. Dentro de una misma planta este angulo está dirigido consistentemente hacia la izquierda del primordio previo.
Filotaxia de la Palma de aceite
(Fig: Hernando Abril Gelvez)
Filotaxia
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Inflorescencias.
Las flores se presentan en espigas aglomeradas en un gran espádice (espata que protege a una inflorescencia de flores unisexuales) que se desarrolla en la axila de la hoja.
La inflorescencia puede ser masculina o femenina.
La inflorescencia masculina está formada por un eje central, del que salen ramillas o espigas llamadas dedos, cilíndricos y largos, con un total de 500 a 1500 flores estimadas, que se asientan directamente en el raquis de la espiga, dispuestas en espiral. Las anteras producen abundante polen con un característico olor a anís.
La inflorescencia femenina es un racimo globoso, de apariencia más maciza que la masculina, sostenido por un pedúnculo fibroso y grueso, que lleva en el centro un raquis esférico en el que se insertan numerosas ramillas o espigas, cada una con 6 a 12 flores. La flor femenina presenta un ovario esférico tricarpelar coronado por un estigma trífido cuyas caras vueltas hacia fuera están cubiertas por papilas receptoras del polen.
Inflorescencia palma Elaeis guineensis Jacq.
(Foto: Internet:)
Inflorescencia palma híbrido OxG
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Fruto.
Fruta de forma ovoide, de 3-6 cm. de largo y con un peso de 5-12 gr. aproximadamente. Están dispuestos en racimos con brácteas puntiagudas, son de color rojizo y alcanzan hasta los 4 cm de diámetro. Presentan una piel (exocarpio) lisa y brillante, una pulpa o tejido fibroso (mesocarpio) que contiene células con aceite, una nuez o semilla (endocarpio) compuesta por un cuesco lignificado y una almendra aceitosa o palmiste (endospermo).
Racimo y fruta de palma de aceite
(Foto: Modificada Internet)
TIPOS DE PALMA AFRICANA DE ACEITE
Los tipos de palma africana más relevantes se establecen de acuerdo al grosor del cuesco o endocarpio del fruto, característica íntimamente relacionada con la producción de aceite. También existe una clasificación de esta palma con el color de los frutos.
Tipos, según el grosor del fruto.
1. Pisífera (PxP): son palmas cuyos frutos prácticamente no tienen cuesco, sino un cartílago blando. Palma gigante, Carece de interés comercial.
2. Dura (DxD): Se cultivó hasta la década de lo 60, se caracteriza por tener un gran cuesco de 2 a 8 milímetros de espesor. Son poco rentables y competitivas.
3. Tenera (DxP)híbrido intervarietal,  obtenido mediante el cruzamiento artificial controlado de palmas de la variedad Dura (usadas como madre) con polen de palmas de la variedad Pisífera (usadas como padres). Por ser un híbrido el cuesco del fruto es delgado y la proporción de la fruta bastante mayor. Por ende el contenido de aceite es más abundante. Se observa un anillo de fibras oscuras adyacente al cuesco que son su principal característica.
Tipos de Fruto de palma
(Foto: Modificada Internet)
Híbrido (OxG)
Tipos de Fruto de palma Híbrido OxG
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Tipos, de acuerdo con el color del fruto.
Racimos nigrescens (Racimos jóvenes los frutos son de color violeta oscuro a negro y rojo ladrillo en estado de madurez).
Racimos nigrescens
(Foto: Internet)
Racimos virescens (Racimos jóvenes los frutos son de color verde oliva y cuando maduran son anaranjado-rojizo claro).
Racimos virescens
(Foto: Internet)
Racimos de palma Elaeis oleifera o americana
Racimos palma E. oleifera
(Foto: Internet)
IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.
La palma africana ha sido utilizada desde la antigüedad para la obtención de aceite. Produce dos tipos de aceite, el del fruto y el de la semilla, respectivamente. El aceite alimentario se comercializa como aceite comestible, margarina, cremas, etc., y el aceite industrial es utilizado para la fabricación de cosméticos, jabones, detergentes, velas, lubricantes, etc. El aceite de palma africana representa casi el 25 % de la producción de aceites vegetales en el mundo. Es considerado como el segundo aceite más ampliamente producido sólo superado por el aceite de soja.
A pesar de ello, dentro de las plantas oleaginosas, es la de mayor rendimiento en toneladas métricas de aceite por hectárea. En comparación con otras especies oleaginosas, la palma africana tiene un rendimiento por hectárea varias veces superior. Es así que para producir lo que mismo que una hectárea de palma, se necesitan sembrar 10 y 9 ha de soja y girasol, respectivamente.
Debido a esto, el cultivo de la palma africana es de gran importancia económica ya que provee la mayor cantidad de aceite de palma y sus derivados a nivel mundial.
África central fue el productor principal, concretamente el Congo antes de su independencia y posteriormente Nigeria. Desde los años 80, Malasia comienza el dominio del mercad, sin embargo, con la crisis asiática de 1997, la tendencia fue invertir en otras áreas del trópico. En América Latina, después de ensayos poco exitosos al principio del siglo XX, se retomó nuevamente el cultivo de forma extensiva a finales de los años 80.
La mejor adaptación de la palma de aceite se encuentra en la franja ecuatorial, entre 15 grados de latitud norte y sur, donde las condiciones ambientales son más estables.
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS.
El Clima.
La palma africana es una planta propia de la región tropical calurosa, por ello se ubica en aquella zonas que presentan temperaturas medias mensuales que oscilan entre 26˚C y 28˚C, siempre que las mínimas mensuales no sean inferiores a 21˚C. Temperaturas inferiores a 17˚C durante varios días provocan una reducción del desarrollo de plantas adultas y en vivero detienen el crecimiento de las plántulas. No soporta heladas.
En cuanto a las precipitaciones, las condiciones favorables para esta especie están determinadas por la cantidad y distribución de las lluvias, que presentan rangos oscilantes entre 1800 mm y 2300 mm al año. Sin embargo, se puede presentar el caso de regiones con precipitaciones superiores a los 2300 mm, pero con largas épocas de sequía, razón por la cual los rendimientos no se corresponden con el régimen hídrico de la zona. A pesar de ello, se estima que una disponibilidad de 125 mm al mes, es suficiente para lograr las máximas producciones, lo que indicaría, que zonas con 1500 mm de lluvia al año, regularmente distribuidas, son deseables para el cultivo de la palma africana.
Pluviómetro
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Los efectos de la sequía se presentan hasta dos años después de haberse presentado el estrés de agua en el cultivo de la palma de aceite (Lubis et al. 1993; Corley y Hong 1981); el efecto en el crecimiento vegetativo se manifiesta en la aparición de flechas (hojas jóvenes sin abrir completamente), sequedad y quebrazón de hojas viejas. La altura del estípite se puede disminuir en un 9 a 15%, principalmente en palmas adultas (Foong 1999). En suelos que presentan agrietamiento, al secarse se producen daños a las raíces superficiales e incluso la muerte (Lubis et al. 1993).
En relación a la luz, la palma africana se identifica como planta heliófila, por sus altos requerimientos de luz. Para lograr altas producciones se requieren 1500 horas de luz al año, aproximadamente, siendo importante la distribución de las mismas. Por ello, las zonas que presentan valores medios mensuales superiores a las 125 horas de luz, se consideran adecuadas para el cultivo de esta planta. La insolación afecta, además, a la emisión de las inflorescencias, fotosíntesis, maduración de los racimos y contenido de aceite del mesocarpio.
En cuanto a la humedad relativa, es necesario un promedio mensual superior al 75%.
El Suelo.
El Suelo para Palma de aceite
(Fig: Modificada Internet)
El grado de rusticidad de la palma africana, permite su adaptación a una amplia gama de condiciones agro ecológicas con diversidad de suelos, dentro del marco ambiental del trópico húmedo.
Tolera suelos moderadamente ácidos (5,5-6,5), aunque éstos en general presentan deficiencias de elementos nutritivos tales como nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y boro, que obligan a un manejo adecuado de la fertilización e imponen la aplicación de enmiendas. Cuando hay una alta acidez en el subsuelo se limita la profundización de las raíces y ocasiona susceptibilidad en las plantas a períodos prolongados de déficit hídrico.
Clasificación de los suelos según el pH
(Fig: Hernando Abril Gelvez)
Los suelos óptimos son los de textura franco-arcillosa. En los suelos ligeros, de textura arenosa a franco-arenosa, se presentan problemas de lavado y lixiviación de nutrientes, por lo que su consistencia es insuficiente para el soporte de la planta. Los suelos pesados, de textura arcillosa, presentan limitaciones para su manejo, por la dificultad para drenarlos y por la facilidad con la que se compactan.
Clases texturales de suelos
(Fig: Hernando Abril Gelvez)
Por tanto, los suelos óptimos para el cultivo de la palma africana, son suelos profundos con buen drenaje, de textura ligeramente arcillosa, con buen contenido en materia orgánica, topografía de plana a ligeramente ondulada con pendientes inferiores al 2% y con un nivel de fertilidad de medio a alto.
Es necesario evitar la formación de horizontes excesivamente coherentes, ya que el sistema radical es sensible a dicho fenómeno. Por tanto, la palma africana se desarrolla de forma adecuada en medios porosos, con suficiente capacidad de saturación de humedad, que permitan, además de un buen desarrollo radical, soportar cortos períodos de sequía, sin disminuir su producción.
Corrección de la acidez de los suelos.
Esta práctica agronómica se fundamenta en que en el rango de pH de 6,5 a 7 el proceso de fijación simbiótica del nitrógeno alcanza su máxima eficiencia. Además en este rango el P, Ca, Mg y Mo presentan su máxima disponibilidad. Por otro lado, la solubilidad del Al, Fe y Mn aumenta en suelos ácidos, pudiendo alcanzar niveles tóxicos para los vegetales. Los microorganismos responsables de la dinámica degradativa de la materia orgánica y por lo tanto del ciclaje del N, P y S orgánico incrementan su nivel de actividad a pH cercanos a la neutralidad.
Los suelos de acidez elevada presentan menor agregación, lo que determina una disminución en la permeabilidad y la aireación. Esto se debe a que los cationes divalentes actúan a través de puentes catiónicos como vínculo entre cristales de arcilla y aún entre ellas y otras partículas, de modo que promueven la formación de la estructura. En suelos donde predominan arcillas del tipo 2:1 el 80% de la CIC debería estar saturada con Ca y/o Mg para manifestar una adecuada estructura.
No todos los cultivos se ven afectados en igual medida por la acidez del suelo. Algunas especies presentan su mayor productividad a pH ácidos, tal como los arándanos y en menor medida la papa; ello obedece a que cada especie posee un rango de pH en el cual su producción es máxima y se conoce como pH óptimo. Las especies más sensibles a los reducidos valores de pH suelen ser las leguminosas. La alfalfa, principal forrajera de los sistemas ganaderos, comienza a manifestar disminución en su producción a partir de valores de pH inferiores a 6.1; este valor de pH por debajo del cual los rendimientos se deprimen es conocido como pH crítico.
Las enmiendas cálcicas.
Las enmiendas son productos de naturaleza mineral u orgánica que al incorporarse al suelo modifican favorablemente sus propiedades físicas y/o químicas, sin tener en cuenta su valor como fertilizantes. El término enmienda incluye a los correctivos de la acidez del suelo.
En términos generales se considera como suelo con problemas de acidificación aquel que presenta un índice de pH por debajo de 6. Existen varios métodos que permiten calcular la necesidad de correctivo a emplear para lograr la rehabilitación de suelos ácidos. Los más rudimentarios se basan en recomendaciones de producto comercial a aplicar por hectárea según el valor de pH medido en suelo (sea éste actual o potencial) y la textura. Estos parámetros no permiten un cálculo preciso del requerimiento de cal para modificar la acidez.
Toneladas de cal/ha para lograr neutralizar el Al
Formula para neutralizar el Aluminio
(Fig: Hernando Abril Gelvez)
La corrección de la acidez supone la neutralización de los hidrogeniones de la solución del suelo y el desplazamiento de aquellos ubicados en sitios de intercambio del complejo por bases metálicas, típicamente el Calcio.
En general las estimaciones teóricas de laboratorio, como la efectuada en los cálculos precedentes sobrestiman las modificaciones de pH que se logran realmente a campo, pues existen ciertos parámetros que deben ser considerados en el proceso de corrección de la acidez.
Tamaño de partícula del correctivo.
La finura del material determina el equivalente efectivo o eficiencia relativa del correctivo ya que los materiales más finos por una mayor superficie específica reaccionan con mayor velocidad y en forma más completa. Los materiales gruesos reaccionan lentamente y en forma incompleta de modo que presentan una importante residualidad.
Forma de la aplicación.
Aplicando enmienda
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Una buena distribución del correctivo en el suelo es esencial para su reacción, por lo que la distribución al voleo en cobertura y el mezclado en la capa arable con implementos de discos luego de la aplicación brinda la mayor eficiencia. El arado tiende a ubicar el producto de encalado en el fondo de la capa arable por lo que no resulta un implemento adecuado.
En sistemas de no remoción de suelo, como la siembra directa, la alternativa es la aplicación en bandas o al voleo en superficie, siendo en este caso la reacción más lenta y no tan completa, por lo que deberán seleccionarse correctivos de alta solubilidad.
El uso de cal granulada en mezcla con fertilizantes en aplicaciones en banda localizada conlleva algunos aspectos desfavorables ya que el calcio reacciona con los fosfatos solubles disminuyendo significativamente su aporte de fósforo inmediatamente disponible, además la cal reacciona produciendo volatilización de amoníaco si allí se aplicaron fertilizantes nitrogenados amoniacales.
Tipo de correctivo.
Una misma condición de acidez, es decir un mismo pH puede corresponder a deficiencias de bases en diferentes proporciones, por lo que el análisis del porcentaje de saturación de cada catión será el mejor indicador respecto de que correctivo o combinación de ellos se debe utilizar.
El carbonato de calcio puro es el producto de referencia de todos los materiales utilizados para el encalado de suelos y por ello se le asigna un valor de neutralización igual a 100, parámetro también conocido como equivalente carbonato de calcio. El peso molecular del carbonato de calcio es 100 y el correspondiente al carbonato de magnesio es 84, ambas moléculas neutralizan dos hidrogeniones pero debido al diferente peso molecular se requieren 119 kg de CaCO3 para igualar el efecto de 100 kg de MgCO3 puro, por ello el equivalente carbonato de calcio para este último correctivo es 119. A los efectos prácticos un correctivo con menor valor de neutralización requerirá más cantidad de producto comercial para corregir un determinado nivel de acidez.
El carbonato de calcio o de calcio y magnesio puro no se encuentra en el mercado, por lo que se utiliza la molienda del producto obtenido de yacimientos con extracción a cielo abierto donde su calidad depende de las impurezas que contiene el mineral. El Hidróxido de Calcio (Ca(OH)2), cal apagada o cal hidratada, es un producto pulverulento que se produce a partir de la hidratación del óxido de calcio y reacciona con mayor velocidad que los carbonatos por su mayor solubilidad.
El óxido de Calcio (CaO) o cal viva, es un producto cáustico que presenta una rápida reacción en el suelo pudiendo provocar la esterilización parcial del mismo. Es un polvo blanquecino, se produce por calcinación de la caliza cálcica y su pureza depende de la calidad del material primario.
Momento de la aplicación.
Para que el correctivo produzca el efecto deseado debe ser aplicado 2 a 4 meses antes de la implantación del cultivo según la solubilidad del producto utilizado. Durante el primer año de la aplicación la reacción progresa rápidamente pero conforme pasa el tiempo declina gradualmente. Generalmente el pH máximo resultante del encalado se alcanza entre el segundo y tercer año de la aplicación, esta práctica no corrige permanentemente la acidez del suelo ya que la exportación de bases por las cosechas, la lixiviación de bases producida por las precipitaciones y el efecto de fertilizantes que contiene o forman amoniaco son responsables del retorno a los valores de acidez que tenía el suelo antes del encalado. Por lo tanto se recomienda efectuar análisis de suelo para diagnosticar la oportunidad para efectuar un encalado de mantenimiento.
Aún cuando se efectúe una adecuada aplicación y un óptimo mezclado de la enmienda calcárea en el suelo, esta no ejercerá el efecto en el pH si el suelo se presenta seco con posterioridad a la aplicación.
PROPAGACIÓN.
La selección del material de propagación es importante para asegurar altos rendimientos y calidad en el aceite de modo que haga rentable el cultivo de la palma. Si se utiliza semilla, ésta debe estar certificada y garantizar las siguientes características:
  • Alto grado de pureza (>95%).
  • Porcentaje de germinación superior al 85%.
  • Alta productividad en racimos: en condiciones óptimas de cultivo 28-30 t · ha·año.
  • Alta tasa de extracción de aceite del orden del 25%.
  • Precocidad en el inicio de la producción: 30-32 meses de la siembra definitiva.
  • Crecimiento lento del tallo en altura: 40-45 cm · año.
  • Generalmente se utiliza la semilla de la variedad Tenera, producto de un cruce entre las variedades Dura y Pisífera.
Una vez seleccionada la semilla, se procede a su germinación, proceso que tarda entre 75 y 90 días, para luego transferirlas al vivero, donde una vez desarrolladas se trasplantan al campo.
También es posible colocar la semilla recién germinada en un pre vivero, utilizándose bolsas negras de 20 cm de altura por 12 cm de ancho y colocadas unas al lado de la otras en bloques de 1 m de ancho, lo que permitirá colocar 70 plántulas por m2. La duración de esta fase es de 60 a 120 días. Esta fase permite controlar en espacios relativamente pequeños, grandes cantidades de plántulas, de manera que el material trasplantado al vivero es de muy buena calidad, ya que además de los controles realizados en el previvero, se lleva a cabo una rigurosa selección de las plántulas, para lograr posteriormente un comportamiento lo más uniforme posible.
El Vivero
Pre-vivero y vivero de palma de aceite
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
La fase de vivero tiene una duración de 10 a 14 meses. Un desarrollo inicial adecuado en esta fase repercute directamente sobre el comportamiento de las plántulas en el campo y afectará a la producción de racimos durante los primeros años de cosecha. El vivero debe tener una pendiente inferior al 2% y disponibilidad suficiente de agua para riego (6 mm/día). Para el diseño del vivero es necesario conocer el número total de plantas requeridas, que permitirá establecer a su vez un diseño del sistema de riego adecuado. El área utilizada debe ser preferiblemente cuadrada o rectangular y la distribución de las plantas debe hacerse en triángulos equiláteros (tresbolillos) y a una distancia entre ellas de 0,90, 1,00 ó 1,20 m dependiendo del tiempo que permanecerán en el vivero, 10,12 ó 14 meses respectivamente.
De forma rutinaria, en vivero se realizan labores tales como control de malas hierbas en el suelo y en las bolsas, riegos diarios (6 mm·día), fertilización mensual y control de plagas y enfermedades. El control de malas hierbas en las calles y drenajes debe hacerse preferiblemente con herbicidas preemergentes, sin embargo, en las bolsas se realiza a mano. Un método que ha resultado satisfactorio también, es el uso de una capa de 3 cm de espesor de cáscara de arroz o concha de maní, la cual se renueva cada tres meses.
En vivero, un suministro suficiente de agua y a una frecuencia adecuada garantiza un buen desarrollo de la palma, por lo que se recomienda aplicar 6 L/m2, diariamente en la época seca. En invierno, la frecuencia de riego dependerá de las lluvias, teniendo presente, que sí estás son inferiores a los 6 mm deben completarse con el riego.
En cuanto a la fertilización, es conveniente realizar un análisis de suelo para elaborar un programa racional de fertilización.
Las plagas más comunes en el vivero son las hormigas, roedores, grillos y en épocas de sequías prolongadas sin suministro adecuado de riego, pueden aparecer ácaros, que pueden ser evitados con riegos sistematizados.
En cuanto a enfermedades, son muy comunes algunos hongos de manchas foliares, tal es el caso de los diversos tipos de antracnosis causadas por los géneros BotryodiplodiaMelanconium y Glomerella. La prevención y el control de estas enfermedades se realiza con un manejo adecuado del vivero en cuanto a distanciamiento de las palmas, frecuencia de fertilización y volumen de agua suministrada por riego y aplicaciones preventivas de fungicidas a base de carbamatos a baja concentración.
En fase de vivero se suelen descartar un 5% de las plantas por razones tales como desarrollo de una planta inferior al promedio, folíolos soldados, dispersos o estrechos, perímetro del cuello inferior a 25 cm etc. En general, las plantas seleccionadas deben presentar una armonía en su arquitectura, es decir, deben tener una altura entre 1 y 1,20 m y un mínimo de 8 hojas funcionales.
También pueden utilizarse como material de propagación los hijuelos. La separación de estos de la planta madre se debe realizar con mucho cuidado, regando bien el suelo que se encuentra alrededor de la palma varios días antes de la separación, de forma que se asegure que buena parte de la tierra que rodea las raíces queda adherida a ellas. Si los hijuelos no se necesitan como material de propagación deben de eliminarse.
PARTICULARIDADES DEL CULTIVO.
Adecuación del terreno y Siembra.
La siembra es una de las labores más importantes en el desarrollo de la vida productiva de una plantación, debido a que la permanencia del cultivo en el campo va a ser de muchos años.
Diseño de la plantación
(Foto: Internet)
Existen un conjunto de labores previas a la siembra que son determinantes para garantizar el éxito de la misma y cuyos resultados influyen posteriormente en la obtención de las producciones esperadas.
Adecuación del terreno
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Construcción de drenajes
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Algunas de estas labores son el acondicionamiento de los suelos, trazado y construcción de drenajes y vialidad interna, trazado de plantación o demarcación de parcelas y establecimiento de cultivos de cobertura.
Establecimiento de cobertura
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
La época de siembra adecuada para garantizar el cultivo es a inicios del período de lluvias, cuando se disponga en el suelo de suficiente humedad, para garantizar un buen desarrollo del sistema radical.
Siembra de palma de aceite
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Por otra parte, los distanciamientos de siembra más usados son triangulo equilátero de 9x9 m entre plantas, al tresbolillo, proporcionándonos una densidad de siembra de 143 plantas/ha, o bien distanciamientos de 10x10 m entre plantas en el mismo sistema, con el que se obtienen 115  plantas/ha. en el caso de las híbridos OxG. La orientación de las hileras de palmas debe ser Norte-Sur.
Formula para siembra de palma de aceite
(Fig: Hernando Abril Gelvez)
Resiembra.
Las palmas plantadas en campo deben ser observadas periódicamente y aquellas que presenten algún desarrollo anormal o simplemente mueran, serán reemplazadas por plantas que para este fin se mantienen en vivero. Se estima que para esta fase un valor normal de reemplazo es el 5% del material sembrado.
Polinización.
La palma africana produce flores masculinas y femeninas en inflorescencias distintas y de forma separada en una misma planta, de tal manera que se necesita trasladar el polen de una flor a otra. Por esta razón, se necesitan agentes polinizadores que aseguren una buena fructificación.
Racimos polinizados correctamente (arriba)
Racimos polinizados incorrectamente (abajo)
(Foto: Internet)
La acción del viento y de las abejas para trasladar el polen es muy pobre, viéndose esta situación aún más comprometida con los materiales genéticos de alta producción de racimos, que durante los dos o tres primeros años de producción emiten muy pocas inflorescencias masculinas y son casi exclusivamente femeninos.
La polinización se debe iniciar entre los 26-28 meses de la siembra.
La polinización manual consiste en la utilización de una mezcla de polen – talco (1/20), espolvoreando 0,1 g por inflorescencia femenina en estado de antesis (receptiva). La flor permanece en este estado tres días, caducando posteriormente. El porcentaje de fructificación es de 60% de frutos normales.
Por otro lado, también es posible la polinización entomófila. Las inflorescencias masculinas y femeninas emiten un suave olor a anís que atrae especialmente a unos pequeños insectos, denominados curculiónidos, que se alimentan y reproducen en las flores masculinas. Estos insectos tienen el cuerpo cubierto de vellosidades a las que se adhieren los granos de polen, y al moverse entre las flores femeninas van liberando y asegurando la polinización de éstas. Estos insectos visitan las flores femeninas por error, inducidos por el olor a anís. En América, uno de los insectos que mejor se ha establecido en las plantaciones es Elaeidobius kamerunicus, lo que ha permitido diseñar un sistema de polinización, capturando dichos insectos en cultivos de más de 7 años de edad y liberándolos más tarde el cultivos jóvenes. La liberación de estos polinizadores obedece a un sistema que asegure una población de 20.000 insectos · ha cada tres días. Con este sistema de polinización, el porcentaje de polinización es de 80%.
Ambas modalidades de polinización se suspenden entre el sexto y séptimo año de edad de las palmas, que es cuando la emisión de flores masculinas es suficiente para abastecer la necesidad de polen y los insectos polinizadores ya establecidos aseguran de esta manera la fructificación de las flores femeninas de forma natural. El porcentaje de fructificación en este periodo alcanza el 85-95% de frutos normales.
Control de hierbas indeseables.
Es necesario prestar especial atención a determinadas especies vegetales tales como las gramíneas, ya que su sistema radical activo se ubica en los estratos superficiales del suelo y compite con el de la palma. Aun cuando existen patrones técnicos en cuanto a las condiciones edafoclimáticas óptimas para el cultivo de la palma, la problemática de las hiervas indeseables puede ser un problema importante en las plantaciones. Su distribución, frecuencia y densidad responden a las características de cada zona y por esta razón, los controles de la misma en la palma deben realizarse considerando cada caso de forma particular.
El control de hiervas indeseables en este cultivo se realiza en las calles y en los platos.
Control de hiervas
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
En los callejones se efectúa fundamentalmente usando cultivos de cobertura, de los cuales el más generalizado es el Kudzú Tropical (Pueraria phaseoloide), aunque pueden utilizarse otros tales como Desmodium ovalifoliumCentrosema pubescensCalopogonium spp. Estas especies cubren totalmente las calles, formando una masa vegetal de hasta 1 m de altura, evitando, por tanto, el desarrollo de especies indeseables.
El control de la vegetación en los platos es importante para propiciar la rapidez del crecimiento vegetativo, principalmente en palmeras jóvenes, ya que su sistema radicular en desarrollo sufre mucho si tiene que competir con las malas hierbas de su entorno. Por ello, no se debe permitir la invasión de plantas de cobertura sobre la corona de las hojas, pues al bloquear la flecha no se permite la apertura de nuevas hojas y se reduce la capacidad de fotosíntesis. El control de malas hierbas en el plato puede realizarse de  forma manual o química. Durante los primeros años, el mantenimiento de los platos deberá ejecutarse de forma manual, ya que la palma africana en este periodo es muy susceptible a los daños por herbicidas. En condiciones normales, el control manual en época lluviosa y en palmas jóvenes se ejecuta cada 36-60 días y en plantas adultas cada 60-90 días. En cambio, para el control químico las aplicaciones pueden variar entre 60 y 135 días.
Plateo mecánico
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Poda.
La eliminación de hojas secas y seniles o no funcionales se realiza en el momento del corte del racimo, es decir, en la cosecha, sin embargo, es conveniente realizar una poda anual para eliminar inflorescencias masculinas deterioradas, racimos podridos y algunas epifitas que se desarrollan en el estipe. Por ningún motivo se cortarán hojas verdes funcionales.
Poda de palma de aceite
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Fertilización.
La palma africana es una planta con un elevado potencial de producción y debido a su alta productividad, genera grandes volúmenes de biomasa en forma de hojas, inflorescencias, racimos, raíces y desarrollo del estipe. Por esta razón, la extracción y uso de los nutrientes en este cultivo es alto, unos procedentes de las reservas minerales que existen en el suelo, otros, producto del reciclaje de partes de la planta, también por efecto de la fijación de los cultivos de cobertura y por residuos vegetales de los mismos y por último, por abonados producto de un programa de fertilización.
En definitiva, los objetivos que se persiguen con la fertilización son el suministro de nutrientes para promover el desarrollo vegetativo y la resistencia a plagas y enfermedades y el reemplazamiento de los nutrientes exportados por los racimos en la cosecha.
Para elaborar un programa de fertilización lo más conveniente es llevar a cabo análisis foliares y de suelo. Los primeros constituyen una base fundamental para el conocimiento del estado nutricional de la planta. De la misma forma, el análisis de las propiedades físicas y químicas del suelo es importante para determinar los procedimientos de manejo así como los requerimientos nutricionales del cultivo.
Una serie de ensayos sobre fertilización en palma africana, han permitido establecer una relación entre la producción y los porcentajes de elementos minerales (expresados en materia seca), estableciéndose así los niveles críticos, aunque para cada plantación deberán establecerse los mismos. Estos datos se pueden utilizar para interpretar los resultados de los análisis foliares.
Requerimientos nutricionales
Fig: Hernando Abril Gelvez)
A partir del tercer año, el abonado se programa de acuerdo con los resultados de los análisis foliares, considerando la tasa de exportación de nutrientes en los racimos y la expectativa de producción.
PRINCIPALES PLAGAS Y ENFERMEDADES.
Plagas.
La palma de aceite puede soportar defoliaciones de hasta un 20% o más sin sufrir consecuencias muy marcadas sobre su producción. El censo constituye la campana de alarma para informar sobre cualquier aparición de plagas.
Niveles críticos en censos de plagas
(Foto: Internet)
Gusano cabrito (Opsiphanes cassina F.)
Ciclo de Vida del Opsiphanes cassina F
(Fig. Modificada Internet)
El adulto de Opsiphanes cassina es una mariposa café claro, de unos 72 mm con unas manchas amarillas que forman una marca en forma de "Y" en las alas anteriores, siendo su período de actividad de 7 a 10 días. Las larvas pueden llegar a medir hasta 90 mm, son verdes con bandas amarillas dorsales, poseen cuernos en la cabeza y una cola en forma de “V” muy pronunciada. Su ciclo de vida tiene una duración de unos 70 días, acortándose considerablemente durante períodos secos.
Esta plaga causa defoliaciones severas en palmas a partir de los siete años de edad, aunque también se han observado ataques en resiembras de pocos meses de edad cercanas a palmas adultas atacadas por la plaga. Las larvas, generalmente, pupan en las hojas, aunque gran cantidad de ellas también lo hacen en plantas epífitas que crecen sobre el tronco y en las malezas que crecen en el suelo.
video
Daños de la Larva de Opsiphanes cassina F
(Video: Internet)
La voracidad de las larvas es bastante alta, de forma que una única larva puede consumir hasta tres folíolos durante su desarrollo hasta que se convierte en pupa. Los niveles tolerables de defoliación son aproximadamente del 6,25% cuando la plaga se sitúa en la parte superior del follaje y del 17% cuando se sitúa en la mitad inferior de la corona.
Los métodos de control de esta plaga han sido bastante problemáticos, de forma que la decisión de aplicar un producto insecticida debe basarse en los niveles tolerables de defoliación, capacidad de defoliación de cada estadío y en un conocimiento lo más exacto posible de los enemigos naturales presentes y su capacidad potencial de reducir la población de la plaga a niveles aceptables en generaciones sucesivas. Por ello, debe recordarse que durante las primeras generaciones observadas durante una explosión, el nivel de parasitismo observado es bajo, pero este se eleva considerablemente a partir de la tercera generación y puede de por si ser más que suficiente para mantener la plaga bajo control.
La aplicación de insecticidas han dado resultados erráticos y probablemente han sido negativos para los insectos benéficos. La aplicación de una formulación de Bacillus thuringiensis parece ser la decisión más adecuada cuando se requiere disminuir la oblación. Estas aplicaciones deberían realizarse cuando la mayoría de las larvas estén en el tercer estadío pues aún el nivel de defoliación causado es bajo. Las aplicaciones al cuarto y quinto estadío tienen un efecto más inmediato pero no evitan que se concrete la mayor parte del daño.
Por otra parte, la población de adultos se puede reducir apreciablemente mediante el uso de cebos preparados con frutas maduras picadas las cuales son impregnadas con algún insecticida, aunque el uso indiscriminado de estos cebos puede ser negativo para los enemigos naturales.
También existe enemigos naturales identificados en huevos, larvas, pupas y adultos, entre los cuales se encuentran avispas, moscas, chinches y pájaros.
Strategus aloeus L. 
Strategus aloeus L.
(Foto: Internet)
Orden:            Coleóptera
Familia:           rabaeidae
Especies:        Strategus aloeus (L.)
Ciclo de vida del Strategus aloeus
(Fig. Modificada Internet)
Strategus aloeus (L), es una especie de escarabajo rinoceronte. Los machos "grandes" de esta especie tienen tres grandes cuernos en sus Thoraces, asemejándose a los Triceratops. Los machos "menores" tienen cuernos, también, pero las dos traseras son pequeñas y el cuerno frontal es mucho más corta que la bocina en los principales hombres. El escarabajo buey hembra tiene muy poco cuerno que tiene poca utilidad en la lucha, pero se utiliza para cavar en el suelo. Estos escarabajos crecen a alrededor de 1,0 a 1,5 en (02.05 a 03.08 cm) de largo como adultos cuando los cuernos están excluidos en los machos. Aunque esta especie se encuentra en los Estados Unidos, sus poblaciones son mucho mayores en México, América Central y partes de América del Sur. Las larvas de esta especie se alimentan de las raíces en el suelo, mientras que los adultos se alimentan de flores y todo tipo de fruta. Las larvas se toma alrededor de cuatro a seis meses para llegar a la fase de pupa. El estado de pupa puede acortarse en cautiverio mediante la colocación de las pupas en un lugar cálido. Los adultos son activos de mayo a noviembre, y durante este tiempo los hombres y mujeres tratan de aparearse. Estos escarabajos son muy comunes alrededor de las luces en el verano y se pueden recoger en grandes cantidades en algunas áreas.
Strategus aloeus (L) en la Palma aceitera.
El cultivo de la palma de aceite, Elaeis guineensis, es atacado por gran diversidad de insectos fitófagos. Entre ellos, se destaca Strategus aloeus L. (Coleóptera: Scarabaeidae) como barrenador del bulbo. Este insecto cumple su ciclo biológico en palmas erradicadas que se encuentran en proceso de descomposición y, en estado adulto, provoca daño directo en el bulbo de palmas menores a cuatro años.
Renovación de cultivos de palma
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
En la actualidad, su proliferación se ha visto favorecida por las grandes extensiones del cultivo, la renovación de plantaciones viejas o afectadas por la marchitez letal (ML) y la pudrición del cogollo (PC).
Aparición del daño de Strategus
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
El daño de este barrenador se refleja en el retraso del crecimiento de las palmas atacadas, el volcamiento de plantas, aparición de pudriciones de estípite y, en consecuencia, la muerte de la palma atacada. 
Este problema se ha incrementado por la relación de Rhynchophorus palmarum con el nematodo Bursaphelenchus cocophilus, responsable del anillo rojo en palma de acei­te y cocotero. Este insecto que aprovecha las heridas en el bulbo de las palmas jóvenes que hace Strategus aloeus para atacar las palmas. El control de Strategus aloeus en las plantaciones se ha limitado a la utilización de pesticidas sintéticos. Sin embargo, la problemática suele ser más o menos grave de acuer­do con el manejo dado a los residuos de las palmas erradicadas en el momento de renovación del cultivo.
Control Biológico de Strategus aloeus.
Las nuevos siembras de cultivos de los Híbridos OxG y Palma de aceite (Elaeis guineensis) son atacados  por el Strategus aloeus unos como renovación por la edad del cultivo y otros por consecuencia del ataque del complejo infeccioso de Pudrición del cogollo (PC).Orificio de entrada del Strategus aloeus
Orificios de entrada y salida del Strategus
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Considerando el gran daño ocasionado por el insecto plaga y consiguiente el alto costo que acarrea su control y la muerte de las palmas, además el deterioro que se ha ocasionado a la microbiota del suelo por las aplicaciones a las palmas de Insecticidas y bactericidas sintéticos se hace conveniente utilizar controles Biológicos para limitar su accionar y reducir el impacto ecológico y económico.

Daño ocasionado por el Strategus aloeus a las palmas
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Trabajo en Campo
Se optó por aplicar 10 kilos de un compuesto orgánico consistente en una mezcla del 75% de Humus de lombriz, enriquecido con el 25% que consta de Silicio, Tierra de Diatomeas y Metarhizium anisopliae, el compuesto orgánico se coloca en forma de ruana de 15 cm de ancho alrededor de la base del tallo de la palma.
Aplicación del compuesto orgánico
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Este producto por su preparación emana un olor característico que repele al insecto y aquel que se atreve a entrar por los huecos que fabrica, la acción de la Tierra de Diatomeas lo lesiona haciéndole unas rasgaduras y es allí por donde el Metarhizium anisopliae entra a ocasionar la muerte del insecto.
Vermicompost en forma de ruana y muerte del Strategus
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Otros aportes muy importantes del producto son la formación de raíces y el suministro de nutrientes que nos permitirán darle a la palma los elementos esenciales para un crecimiento y desarrollo vegetativo.
Control biológico del Strategus aloeus Finca El Trébol II
video
Control de Strategus aloeus
(Video: Hernando Abril Gelvez)
Leptopharsa gibbicarina Froeschner
Chinche de encaje
(Foto: Internet)
Ciclo de vida Leptopharsa gibbicarina
(Fig. Modificada Internet)
El establecimiento de plantaciones de palma de aceite en la zonas tropicales húmedas de América y el manejo dado a éstas, han traído como consecuencia un cambio profundo en las características ecológicas de las áreas dedicadas a este cultivo.
Desde el punto de vista entomológico se considera que al crearse un medio artificial homogéneo, simple y de carácter permanente, se ha favorecido la adaptación, evolución y multiplicación de poblaciones de insectos plagas en una forma más rápida y deletérea que las poblaciones de organismos benéficos, las cuales irán alcanzando niveles de equilibrio con el transcurrir del tiempo, en la medida en que el manejo dado al cultivo se lo permita.

Entre las plagas de la palma de aceite de mayor importancia económica y que requieren permanente vigilancia y evaluación de sus poblaciones y de su daño para tomar las medidas de manejo correctas, se encuentra la chinche de encaje de la palma, Leptopharsa gibbicarina Froeschner (Hemiptera: Tingidae), insecto chupador de follaje asociado con la enfermedad "Pestalotiopsis" o "añublo foliar", la cual es favorecida por el tipo de daño del insecto y las altas poblaciones que este alcanza.
Control Biológico
En la búsqueda de una nueva estrategia para el manejo de la chinche de encaje, mediante la utilización de agentes de control biológico, en 1993 Cenipalma inició el reconocimiento de sus enemigos naturales. En estos reconocimientos se encontró que la hormiga Crematogaster sp. (Hymenoptera: Formicidae - Myrmicinae), era el organismo más importante en la regulación natural de las poblaciones de la plaga en la Zona Norte, y con base en ello se empezó a implementar su uso en palma de aceite como una nueva estrategia para el control de la chinche (Medina y Tovar 1997; Aldana et al. 1996: Montañez et al. 1997).
El uso de las hormigas como insectos depredadores en programas de manejo de plagas en la agricultura no es una técnica nueva. Estas hormigas destruyen todo tipo de larvas de Lepidoptera, exceptuando las peludas, y ahuyentan los coleópteros y las chinches evitando que ocurra oviposición por parte de estas plagas (Groff y Howard 1924. citados por Zenner de Polanía 1994).
Entre los principales hongos reportados como controladores naturales de chinches estàn cepas de Beauveria bassiana y de Metarrhizium anisopliae. Estos hongos causan enfermedades en los chinches hasta causar su muerte. También, al entrar al cuerpo del insecto, producen sustancias toxicas para el insecto, las que se conocen como toxinas. En la medida que se realicen menos aplicaciones de insecticidas en el cultivo, causamos menos muerte de sus enemigos naturales y creamos condiciones favorables para el control natural.
El control biológico puede llevarse a cabo a través de manera intencional, directa por parte del hombre o bien a través de acciones indirectas mediante el manejo de las interacciones existentes en el agroecositema.
Inyección de insecticidas
Esta práctica consiste en efectuar una perforación en el tallo de los palmas e introducirles insecticidas de acción sistémica, a la altura de 1 m., sobre el nivel del suelo. Sobre la estipe se practica una perforación con una inclinación de 45° y con la ayuda de una jeringa grande (50 ml.), se inyecta la dosis programada.
Nebulización de insecticidas
La aplicación de insecticidas nebulizables con equipos especiales ha resultado eficiente para pequeños focos en cultivo joven (4 a 8 años). Con este sistema el producto llega con gran facilidad a las áreas de mayor concentración de las poblaciones, ya que la nube asciende lentamente y permanece durante un buen tiempo en la masa del follaje.
Una condición inevitable, es que los tratamientos se deben realizar en tiempo fresco, es decir en las primeras horas de la mañana y de la noche.
Fumigación aérea
Este tipo de aplicación se considera especialmente útil, cuando las condiciones son apremiantes. Se ha recurrido al tratamiento aéreo para el control simultáneo de poblaciones del chinche y defoliadores, los cuales en conjunto pueden ocasionar fuertes daños al cultivo.
La Pestalotiopsis o añublo foliar
Daño de Pestalotiopsis
(Foto: Hernando Abril Gelvez)
Es una enfermedad que ha alcanzado niveles epidémicos en las zonas palmeras del norte y centro de Colombia. Recientemente, en 1993, esta enfermedad fue registrada en San Carlos de Guaroa (Meta), en la Zona Oriental, donde se está incrementando rápidamente en asocio con otra chinche de encaje. Pleseobyrsa bicincta Monte además de L gibbicarina (Mariau 1994). Esta enfermedad afecta a las palmas en producción y se incrementa a medida que éstas tienen mayor edad (Sánchez Potes 1990). Los síntomas iniciales de la enfermedad corresponden a manchas pequeñas circulares, de color amarillo verdoso y algo clorótica que dan tonalidades concéntricas de aspecto aceitoso (Restrepo y Ortiz 1982, citados por Montañez et al. 1997), y su control ha estado dirigido hacia la reducción de la población de los insectos inductores (Reyes y Cruz 1986). En África Central y Occidental, el minador de la hoja Coelaenomenodera minuta Uhlmann (Coleoptera: Chrysomelidae) es una de las plagas de mayor importancia de la palma de aceite. Desde 1972. Con la aplicación intensiva de insecticidas nunca pudieron eliminar el problema y sólo con el uso de las hormigas Crematogaster spp. se pudieron bajar los niveles poblacionales de la plaga, primero a nivel experimental y luego a nivel comercial. En la actualidad se recomienda su uso en plantaciones jóvenes, aun en zonas endémicas.
Rhynchophorus palmarum 
Picudo americano de la Palma Aceitera
(Foto: Internet)

Orden:            Coleóptera
Familia:          Curculionidae (Gorgojos)
Sub - Familia: Anthonomidae
Género:           Anthonomus
Especie:          Grandis
CICLO DE VIDA.
Su ciclo de vida comprende los estadíos de huevo, larva, pupa y adulto, y tiene una duración, según las condiciones climáticas, de entre 70-120 días.
Ciclo de vida del Rhynchophorus palmarum
(Fig. Modificada Internet)
Es una plaga de gran impacto económico en los cultivos de palma aceitera (Elaeis guineensis) y cocotero (Cocus nucifera), en América Tropical. También puede infectar la papaya (Carica papaya) y el banano (Musa paradisíaca).
Es el principal vector de la enfermedad del anillo rojo (hoja pequeña) producida por el nematodo Bursaphelenchus cocophilus.
Anillo rojo
(Foto: Internet)
El trampeo intensivo de Rhynchophorus palmarum mediante la feromona de agregación se ha demostrado ser de alta eficacia para reducir la incidencia de la plaga.
Otra alternativa y muy importante, es el control biológico, la aplicación del hongo entomopatógeno de Beauveria Bassianna y Metarhizium Anisopliae, esto nos garantiza la sanidad de los cultivos.
LA PLAGA
Los adultos son escarabajos de color negro, de unos 2,5 a 5,0 cm de longitud total, cubierto de setas negras y cortas que le dan un aspecto aterciopelado. Las hembras tienen el “pico” largo y delgado, mientras que en los machos es más ancho, corto y menos curvado. Son activos durante el día, con un aumento de la actividad hacia las horas de la tarde. Son grandes caminadores, sobreviven en el agua durante varias horas, y pueden sobrevivir entre las raíces de su huésped a un metro bajo el suelo.
La hembra deposita los huevos en grupos, a una profundidad de 3-6 mm. bajo la corteza del hospedante en un agujero que ellas mismas hacen, y los recubren de una secreción anaranjada que endurece rápidamente. Cada hembra puede ovopositar unos 900-1.000 huevos por ciclo.
Después de la eclosión las larvas comienzan a alimentarse del hospedante, produciendo los principales daños, barrenando el cogollo y tallos. Existen 9 estadios larvales, al final de los cuales, pupan en la periferia del tallo durante unos 10 a 14 días, hasta que emergen de nuevo los adultos. Éstos tienen la capacidad de copular durante toda su vida, que es de unos dos meses.
Stenoma cecropia Meyrick
Ciclo de vida Stenoma cecropia
(Foto: Modificada Internet)
El defoliador Stenoma cecropia Meyrick (Lepidoptera: Stenomidae), comúnmente denominado gusano cuernito, se ha registrado como plaga de la palma de aceite en varias regiones palmeras de Colombia, especialmente en Puerto Wilches (Santander), San Alberto (Cesar) y Tumaco (Nariño). Tradicionalmente el control de este tipo de plagas se ha llevado a cabo mediante el uso de productos químicos a base de compuestos organofosforados e inhibidores de síntesis de quitina, los cuales, por su uso cada vez más frecuente y en dosis cada vez más elevadas para lograr controles aceptables, vienen generando el desarrollo de resistencia por parte de la plaga y además afectando notablemente la presencia y actividad de las especies benéficas. Por esto, la tendencia a disminuir el uso de plaguicidas químicos para el control de plagas a solo casos extremos, es una de las bases del Manejo Integrado de Plagas en el cultivo de palma aceite, mediante la implementación de métodos de cultivo y biológicos, como el uso de plantas nectaríferas, semioquímicos y enemigos naturales, como parasitoides y depredadores, para reducir y mantener las poblaciones de las plagas a niveles que no ocasionen daño económico.
Daño del Stenoma cecropia
Hace algunos años se registró por primera vez la ocurrencia de parasitismo sobre las posturas de S. cecropia en plantaciones de palma de aceite del Magdalena Medio, circunstancia por la cual se proyectaron trabajos de investigación, donde se encontró inicialmente que se trataba de una avispa del orden Hymenóptera, familia Trichogrammatidae, identificada como Trichogramma pretiosum Riley (Grijalva 2000).
Trichogramma pretiosum Riley
(Foto: Internet)
Posteriormente se realizó su aislamiento y cría masiva, encontrándose que las condiciones necesarias no varían con las registradas para otras especies de Trichogramma y evaluaciones preliminares de parasitismo registraron un promedio de 30,1 % de parasitismo con la realización de liberaciones en el campo (Grijalva 2000). Teniendo en cuenta que se trata de un parasitoide natural de S. cecropia, cuyo control tiene la ventaja de que parasita los huevos de la plaga antes de que ésta alcance la fase dañina y que evaluaciones preliminares en el cultivo de palma de aceite mostraran bajos porcentajes de parasitismo en el campo, se planteó la necesidad de determinar una técnica de liberación que optimice su actividad parasítica bajo condiciones de campo. Se conocen técnicas de liberación en cultivos como algodón, soya y caña de azúcar, pero no en cultivos perennes y arbóreos como el de la palma de aceite, circunstancia por la cual se consideró necesario determinar un método de liberación de fácil implementación y bajo costo y las cantidades del parasitoide necesarias a liberar por unidad de área (dosis) que sean eficientes en el manejo de la plaga según su nivel de infestación.